No guardes ningún artículo pirotécnico en los bolsillos. Podrían explotar con el calor cercano.
No expongas nunca la cara o algún miembro del cuerpo sobre o delante de cualquier artículo pirotécnico.
Enciende siempre las mechas por su extremo, para disponer de tiempo para retirarte del artículo prendido.
Los cohetes voladores no se deben disparar nunca cogidos de la mano, con la varilla rota o en lugares que existan objetos o árboles con los que puedan colisionar.
Las candelas romanas que no estén provistas de un mango especial, deben fijarse en algún agujero o en un tiesto lleno de tierra o arena.
Si un artículo falla al prenderlo, no lo toques hasta transcurridos 30 minutos. Además, conviene inutilizarlo dejándolo en remojo toda una noche.
Evita lanzar fuegos artificiales en lugares próximos a líquidos inflamables u otros materiales que puedan desprender vapores que puedan explotar con facilidad.
No olvides cerrar las puertas y ventanas exteriores de casa la noche de San Juan. Así evitarás posibles incendios.